Naturalización Casco Vitoria-Gasteiz

Cultiva un Casco verde, vivo y vecinal. Programa de activación ciudadana para la naturalización del Casco Medieval de Vitoria-Gasteiz.

El Ayuntamiento de Vitoria-Gasteiz, comprometido con la naturalización urbana, ha desarrollado durante la última década numerosas intervenciones orientadas a incrementar la biodiversidad y los servicios ecosistémicos, principalmente en parques, jardines y espacios periurbanos, a partir de la Estrategia de Infraestructura Verde Urbana aprobada por la ciudad en 2014. Sin embargo, su centro histórico, el Casco Medieval —uno de los ámbitos más emblemáticos de la ciudad— presenta un déficit significativo de zonas verdes, con menos de 5 m² por habitante frente a los 14-20 m² del resto del municipio. Esta situación pone de manifiesto la necesidad de incorporar soluciones de infraestructura verde adaptadas a este entorno urbano, con condicionantes propios derivados de su historia, su morfología, su actividad actual y los procesos de regeneración y reurbanización desarrollados en el mismo.

En este contexto, el Centro de Estudios Ambientales (CEA) promueve una estrategia específica para la naturalización del Casco Medieval. Esta estrategia se inicia con el estudio previo desarrollado por Paisaje Transversal en 2021-2022, en el que se identificaron espacios de oportunidad y líneas de intervención en clave de infraestructura verde, destacando la necesidad de implicar activamente a la ciudadanía para garantizar procesos de naturalización sostenibles en el tiempo. El presente proyecto da continuidad a este enfoque, avanzando hacia su implementación a través de un proceso de activación ciudadana.

El proyecto se plantea como un proceso de activación y experimentación ciudadana en el que el vecindario asume un papel protagonista en el diseño, ejecución y mantenimiento de las intervenciones, con el acompañamiento del equipo técnico. A través de esta aproximación, se busca no solo incrementar la presencia de vegetación en el Casco, sino también fortalecer el vínculo social con los espacios verdes, fomentar la corresponsabilidad en su cuidado y generar dinámicas comunitarias en torno a la naturaleza urbana.

La metodología se estructura en dos fases principales. Una primera fase de codiseño, desarrollada durante seis meses, en la que se definen de manera colaborativa las líneas de actuación, se generan alianzas con agentes locales y se configura un programa de acciones que integra experiencias piloto, actividades de sensibilización y propuestas formativas. Y una segunda fase de ejecución, en la que se implementan las acciones, se despliega la estrategia de comunicación y se realiza un seguimiento y evaluación continua de los resultados.

El programa de acciones resultante se articula en cinco líneas de actuación, complementadas por una estrategia transversal de comunicación y sensibilización. Estas líneas incluyen la implementación de fachadas y balcones verdes, el desarrollo de acciones educativas y de convivencia en torno a la naturaleza, la creación de escenas verdes en espacios emblemáticos como los Arquillos y Villa Suso, la incorporación de intervenciones de arte y vegetación en el espacio público y el impulso de iniciativas de cultivo vecinal.

La implementación del programa ha permitido testar soluciones de naturalización a pequeña escala en espacios públicos y privados, así como generar aprendizajes sobre su viabilidad técnica, su aceptación social y su mantenimiento en el tiempo. El proyecto se completa con una evaluación final orientada a analizar el grado de replicabilidad de las acciones, identificar mejoras y establecer recomendaciones para su continuidad o integración en futuros programas municipales.

Como resultado de esta evaluación, se identifican dos líneas de actuación con especial potencial de continuidad y escalado. Por un lado, la línea de fachadas y balcones verdes, que ha permitido la instalación, mediante convocatoria pública, de distintos tipos de jardineras —módulos adaptados a fachada, jardineras móviles para veladores y modelos para comunidades—, promoviendo la incorporación de vegetación en viviendas y comercios y contribuyendo a generar un paisaje urbano más vivo. Por otro, la escena verde en los Arquillos y Villa Suso, basada en la instalación de jardineras en estos espacios emblemáticos, integradas en su mantenimiento y acompañadas de un modelo de custodia vecinal en los Arquillos, consolidando una intervención de alta visibilidad que refuerza la imagen verde del Casco y sensibiliza sobre su cuidado.

En conjunto, la iniciativa sienta las bases para avanzar hacia un modelo de naturalización urbana más distribuido, participativo y adaptado a la realidad del Casco Medieval, reforzando el papel de la ciudadanía como agente clave en la transformación ecológica de la ciudad.